Los científicos descubren un nuevo carnívoro en Sudamérica

Los científicos del Instituto Smithsoniano han identificado al olinguito como la primera especie de carnívoro descubierta en las Américas en los últimos treinta y cinco años, según un artículo que publica la revista ‘ZooKeys’.

El olinguito (Bassaricyon neblina) se ha observado en la jungla, hay especímenes en museos y se le ha exhibido en zoológicos de todo el mundo, pero durante más de cien años ha sido víctima de una identidad falsa, ya que hasta ahora se le creía herbívoro.

El animal parece una mezcla de gato doméstico y osito de peluche, y según los científicos debe ubicarse en la familia de los Proyonidae que comparte con los mapaches, coatíes Kinkajous y olingos.

El olinguito pesa alrededor de un kilogramo, tiene ojos enormes y un denso pelaje de color ocre, y es nativo de las junglas de Colombia y Ecuador envueltas en las brumas, de dónde le proviene su apellido ‘neblina’.

Además de ser el último miembro identificado en su familia, el olinguito tiene otra distinción: es la especie más nueva en el orden de los carnívoros, señala el artículo.

Este descubrimiento requirió diez años de trabajo y ni siquiera fue la meta original del proyecto que buscaba completar el primer estudio integral de los olingos, un conjunto de especies de carnívoros que viven en los árboles y pertenecen al género Bassaricyon.

Inesperadamente un examen detallado de más del 95% de los especímenes de olingos en los museos de todo el mundo, junto con análisis de ácido desoxirribonucleico y la revisión de datos de campo históricos reveló la existencia del olinguito, una especie antes no descrita.

La primera pista provino de los dientes y el cráneo de olinguito, que eran más pequeños y tienen forma diferente que los de olingos. El examen de pieles en los museos mostró que esta especie nueva era también más pequeña y tenía un pelaje más largo y denso.

Los registros de campo mostraron que el olinguito vivía en un área única del norte de los Andes a elevaciones de 1.500 a 2.700 metros sobre el nivel del mar, mucho más altas que el hábitat de las especies de olingo conocidas.

Los científicos determinaron, asimismo, que el 42% del hábitat histórico de los olinguitos ya se ha convertido para uso agrícola o urbano.

Vía | elmundo.es

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