El Salvador: Gobierno reprueba en materia ambiental

En cuatro años de gobierno y a sólo uno de concluir su mandato, el presidente Mauricio Funes tiene poco que mostrar en materia ambiental. Así lo aseguran tres expertos consultados, quienes consideran que no se ha producido cambio alguno en comparación con gobiernos anteriores.

“A cuatro años del gobierno Funes, la situación ambiental de El Salvador literalmente no ha cambiado, porque se siguen desplegando todos los procesos que generan deterioro ambiental, se sigue trabajando con una orientación económica de corte neoliberal que hace de la naturaleza una mercancía. Este gobierno literalmente no ha hecho nada que valga la pena para evitar la crisis que se incuba”, dijo el presidente de la no gubernamental Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), Ángel Ibarra.

Funes llegó al poder en junio de 2009 de la mano del exguerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), venciendo a la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) que gobernó El Salvador durante 20 años.

El 5 de junio del 2012, en ocasión del Día Mundial del Ambiente, el presidente Funes, acompañado por su gabinete, presentó la “Política Nacional del Medio Ambiente”, que guía la acción ambiental de la administración pública y municipal y cuyo objetivo es revertir la degradación ambiental y reducir la vulnerabilidad del país frente al cambio climático.

Un año después, en el balance de su gestión presentado el 1 de junio pasado ante la Asamblea Legislativa, Funes afirmó que “hemos hecho una inversión sin precedentes para comenzar a enfrentar los graves problemas ambientales heredados. Fortalecimos al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) para que cumpla su amplio mandato”, a la vez que aprovechó la ocasión para pedir a los diputados la aprobación de la Ley General de Aguas que envió al Palacio Legislativo hace más de un año.

“Es una ley absolutamente necesaria para alcanzar la seguridad hídrica en nuestro país”, aseveró el presidente durante la lectura de su informe. De aprobarse, el agua tendrá carácter de bien nacional y al mismo tiempo será un derecho humano y su fin será su consumo, cerrando las puertas a todo deseo de privatizarla, explicó.

No hubo, sin embargo, mención sobre temas como los transgénicos, la minería o el cambio climático que, para los analistas, deberían ser la columna vertebral de la gestión ambiental del gobierno.

Vía | Noticias Aliadas

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