La minería chilena vuelve a los túneles

La caída en la concentración del mineral, la preservación del ambiente y los avances de la tecnología llevan a las grandes compañías extractivas a posar sus ojos, otra vez, en la minería subterránea, una tendencia al alza en Chile y el mundo, aseguran expertos.

Este país sudamericano cuenta con el yacimiento cuprífero subterráneo más grande del mundo, en explotación desde 1905 y propiedad de la estatal Corporación Nacional del Cobre de Chile (Codelco).

La mina División El Teniente, su nombre oficial, aportó el año pasado 25 por ciento de la producción propia de Codelco, que totalizó 1,75 millones de toneladas de cobre fino.

En el sector El Teniente 8 de la mina, el operativo actualmente, se extraen 137.000 toneladas por día.

Sin embargo, el yacimiento ubicado bajo la cordillera de Los Andes, a unos 150 kilómetros al sur de Santiago y con 3.000 kilómetros de túneles subterráneos, solo cuenta con reservas hasta 2025, al ritmo de explotación actual.

Para resolver este problema, Codelco avanza en el proyecto Nuevo Nivel Mina, que comenzará a operar en 2017 y permitirá explotar 2.020 millones de toneladas de reservas alojadas a mayor profundidad, en la cota 1.880 de altitud y 100 metros por debajo de la actual explotación.

El proyecto permitirá prolongar 50 años más la vida del yacimiento. Para eso se necesita incorporar tecnología de punta e invertir 3.278 millones de dólares, una suma similar a la empleada en toda la historia de la emblemática mina.

Del cobre, estatizado en 1971, depende económicamente Chile, primer productor mundial del metal. En 2012, Codelco generó para el Estado 7.518 millones de dólares de ganancias, el tercer aporte más alto de su historia, gracias a que la producción del mineral totalizó 5,45 millones de toneladas.

El metal representó ese año 12 por ciento del producto interno bruto chileno y 53,9 por ciento del valor de sus exportaciones.

Además, los costos de operación de una mina subterránea no necesariamente son mayores que los de aquellas a cielo abierto.

Vía: Marianela Jarroud | IPS Noticias

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