En México está en riesgo la soberanía alimentaria

México se encuentra en situación de vulnerabilidad en materia alimentaria debido al creciente nivel de dependencia de la importación de alimentos. Esta situación es preocupante debido a la volatilidad de los precios internacionales de los productos alimenticios.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó asimismo, sobre la situación de los productores agrícolas. Un 70% tiene ingresos inferiores a los de subsistencia, 20% posee gran potencial de crecimiento, pero no cuenta con el apoyo necesario, y 9% son los que alimentan al país. Cerca de 40% de la producción agropecuaria es aportada por comunidades dedicadas a la agricultura familiar, muchas de las cuales aplican prácticas agroecológicas a sus cultivos de maíz y otros productos.

Por su parte, la organización ambientalista Greenpeace advirtió en julio sobre el riesgo que significa para la soberanía alimentaria de México el ingreso del maíz transgénico.

México es uno de los ocho “centros de origen” del maíz en el mundo y posee 59 razas y 200 variedades adaptadas de este cereal. En el 2009 el gobierno reformó su legislación sobre bioseguridad, levantando una moratoria de una década al maíz transgénico. Hasta octubre del 2012 se habían otorgado 177 permisos para la siembra experimental y piloto de maíz transgénico, fases previas para desarrollar masivamente el cultivo comercial.

Según Lara, este año las empresas estadounidenses Monsanto, DuPont Pioneer y Dow Agrosciences presentaron solicitudes formales al gobierno para cultivar semillas transgénicas con fines comerciales en los estados de Chihuahua, Coahuila, Durango, Tamaulipas y Sinaloa, este último considerado como el granero de México.

Aunque la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) aseguró no haber autorizado la siembra de granos transgénicos en el país, el titular de la dependencia, Enrique Martínez y Martínez, precisó que “se tiene que actuar conforme a las opiniones científicas”.

“Necesitamos una mayor producción y semillas más resistentes a las plagas, a la sequía, a las heladas, pero a la vez tenemos la obligación de conservar el estatus de la riqueza genética de cultivos criollos o nativos y en eso estamos, pero hasta el momento no se ha dado alguna autorización de SAGARPA y lo haremos en función de una opinión científica total”, dijo Martínez y Martínez.

Ante las declaraciones del titular de la SAGARPA, Lara precisó que “los transgénicos pueden contaminar los granos nativos no sólo al mezclarse, sino incluso por vías indirectas como la presencia de insectos o vientos, lo que generaría serios riesgos para los cultivos y para la salud humana”. Este tipo de producción, agregó, “exige enormes cantidades de herbicidas, lo cual pone en riesgo inmediato la salud humana y del campo en su conjunto”.

Vía | Noticias Aliadas

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