El Salvador libre de agroquímicos

La Asamblea Legislativa aprobó las enmiendas a dos leyes que regulan el uso de pesticidas y la seguridad ambiental que prohíben gradualmente el uso de agroquímicos altamente tóxicos, a la vez que establecen estándares de seguridad relacionados con el uso de pesticidas y fertilizantes.

Los agroquímicos, que ya han sido prohibidos en numerosos países, contienen metales pesados y metaloides que han sido relacionados con enfermedades renales que ya han dejado 5.808 muertos en El Salvador desde el 2002, según reportes del Ministerio de Salud (MINSAL).

El MINSAL confirmó que los agroquímicos podrían ser uno de los detonantes de males renales, pero precisó que las investigaciones aún no han concluido. Sin embargo, Mario Tenorio, integrante del partido Gran Alianza por la Unidad Nacional, dijo que según el MINSAL, la mayoría de personas que sufren de insuficiencia renal crónica en la región costera estuvieron expuestas a productos tóxicos mientras trabajaban en la agricultura.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, El Salvador tiene una de las tasas más elevadas de muertes a causa de la enfermedad renal crónica en el continente. Otros países afectados son Guatemala, Nicaragua y Panamá, mientras que las cifras son insuficientes en Costa Rica y Honduras.

Debate continúa

Aprobadas en el Legislativo por una ligera mayoría, las reformas han causado controversia en el país ya que los opositores a los cambios, tales como la Cámara Agropecuaria y Agroindustrial de El Salvador (CAMAGRO), consideran que sin agroquímicos la producción agrícola se desacelerará.

El Consejo  Nacional de Trabajadores del Campo y Vía Campesina El Salvador publicaron una declaración solicitando al presidente Mauricio Funes ratificar las enmiendas. Ambas organizaciones argumentan que los agroquímicos generan gastos al Estado por el tratamiento médico que deben recibir los agricultores enfermos mientras que las grandes empresas agrícolas se benefician por las ventajas de usar agroquímicos. Indicaron que la prohibición no provocará una caída de la productividad ya que los agroquímicos pueden ser sustituidos por pesticidas y fertilizantes no tóxicos.

En respuesta al debate parlamentario, Funes propuso prolongar los plazos en los que los agroquímicos deben ser sustituidos, aunque precisó que primero debe garantizarse la seguridad alimentaria. Sugirió establecer una comisión técnica para hacerse cargo de los debates, aunque no señaló una fecha para la prohibición total de las sustancias tóxicas.

Vía | Noticias Aliadas

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