Chilenos se beneficiarán de un manejo territorial sostenible

Alrededor de 2000 familias rurales, incluidas las comunidades indígenas de las áreas rurales más pobres de Chile, se beneficiarán de una subvención de 5,86 millones de dólares para el Proyecto de Ordenamiento Territorial Sostenible financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM).

“Este proyecto ayudará a familias rurales y a comunidades indígenas a desarrollar sus capacidades y a aplicar los conocimientos necesarios para mejorar el ordenamiento territorial de una manera ambientalmente sostenible, combatiendo la degradación del terreno, la desertificación y el cambio climático”, dijo Eduardo Vial, Director de la Corporación Nacional Forestal (CONAF).

Mediante la acción coordinada de las agencias agrícola, ganadera, forestal y ambiental, el proyecto apunta a desarrollar un enfoque integral para el desarrollo rural y la sostenibilidad ambiental de más de 1,7 millones de hectáreas de tierra. También proporcionará las herramientas y capacidades necesarias para implementar el ordenamiento territorial mejorado a nivel nacional.

La CONAF, junto a la Agencia Chilena de Cooperación Internacional (AGCI) del Ministerio de Asuntos Exteriores, estará a cargo de la iniciativa, con un fuerte apoyo de la Secretaría de Agricultura (SAG), el Ministerio para el Medio Ambiente (MMA) y el Instituto para el Desarrollo Agropecuario.

De acuerdo con Susan Goldmark, Directora del Banco Mundial para Bolivia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela, “dado que la degradación territorial con frecuencia viene acompañada de pobreza, el proyecto juega un papel importante en términos de ayudar al país a cumplir los objetivos de su agenda de desarrollo y establecer las bases para garantizar la sostenibilidad ambiental en el ámbito productivo”.

Se espera que los productores y comunidades participen de manera voluntaria en el proyecto, que se financia mediante una subvención y también con fondos nacionales. El proyecto incluye evaluaciones participativas del terreno, ejercicios de capacitación y planeamiento, así como apoyo técnico durante la implementación de las actividades productivas y de conservación.

Trabajando junto a los propietarios de la tierra, el proyecto identificará e implementará las mejores prácticas de ordenamiento territorial bajo el marco de las necesidades, capacidades y deseos de los propios productores. Comités locales trabajarán de manera conjunta para integrar las diferentes actividades sobre el terreno, estableciendo una visión a largo plazo para el paisaje y coordinando el trabajo con los productores hasta alcanzar estos objetivos.

La subvención consiste de 5,8 millones de dólares, mientras que la contraparte nacional aportará 58 millones. La duración del proyecto es de unos cinco años.

Vía | Banco Mundial

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