Advierten en Puerto Rico sobre la disminución del número de ranas

Tres especies de coquí, nombre onomatopéyico que reciben unas pequeñas ranas autóctonas de Puerto Rico, se encuentran en peligro de extinción, según el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) de la isla.

El coquí, cuyo característico sonido se escucha al caer el sol en gran parte de la isla caribeña, es el animal que simboliza a Puerto Rico.

Desde agosto se ha documentado que el eleutherodactylus portoricensis, conocido como el coquí de la montaña, sólo vive ya en el bosque El Yunque y en el de Carite, según observaciones de Rafael Joglar, catedrático de la Universidad de Puerto Rico y director del Proyecto Coquí, citadas por el DRNA en un comunicado.

En una situación también “crítica” se encuentra el eleutherodactylus locustus, conocido como coquí martillo, que tan sólo habita también en esos dos bosques.

La tercera especie sobre la que este organismo llama la atención por su escasa población es el el eutherodactylus richmondi, conocido como coquí caoba.

Según Joglar, su delicada situación se debe al cambio climático, la destrucción de su hábitat y un hongo patógeno de la piel denominado batrachochytrium dendrobatidis (BD), identificado en 2004 y letal para esta especie de anfibio autóctona de Puerto Rico.

“Si hay especies amenazadas que están en peligro, esto lo que nos está diciendo es que los humanos estamos también amenazados”, afirma Joglar en el citado comunicado.

El catedrático añade que el hecho de que “se hayan extinguido tres especies de coquí de las diecisiete que teníamos y tengamos otras seriamente amenazadas nos deja saber que estamos dañado el ambiente”.

“Para el público en general es importante tener conocimiento sobre información tan valiosa como conocer que tenemos amenazas reales para tres especies de coquí”, asegura al respecto la secretaria del DRNA, Carmen Guerrero Pérez.

El coquí de la montaña es de color uniforme, salpicado de pecas color crema, con una banda vertebral que se extiende lateralmente hasta las articulaciones intermedias de las patas. Es una de las dos especies que emite el sonido “co-quí”, pero es de forma más rápida y alta que el resto.

El coquí martillo es de color castaño uniforme, con ojos grandes y protuberantes. Su sonido consiste en una corta nota parecida a un pitido, seguida de una serie de “clic”.

El coquí caoba es de color caoba y tiene una línea dorada. Su sonido es un “tic”, pero ocasionalmente va seguido de varias notas en secuencia.

Mientras en Puerto Rico se teme por la desaparición de algunas especies, otras variantes de coquí se han hecho fuertes en ciertas zonas de Hawai, donde este animal se introdujo accidentalmente hace más de dos décadas y donde está considerado un animal invasor al que las autoridades locales intentan erradicar.

Fuente | http://www.elnuevoherald.com

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