Tormentas e inundaciones cocinan una sopa tóxica en el Caribe

El manejo de las aguas servidas está ganando importancia en el Caribe, y se empiezan a notar los efectos que tienen en el delicado ambiente de esta región.

El cambio climático ha alterado los patrones meteorológicos, con más precipitaciones e inundaciones repentinas, lo que a su vez multiplica las aguas servidas que ingresan al mar, dijo a IPS el coordinador del Fondo Rotativo de Guyana para la Gestión de las Aguas Residuales, Marlon Daniels.

Si bien el Caribe se beneficia de la industria turística –el año pasado los visitantes gastaron 26.000 millones de dólares—, las economías que dependen de esa actividad son las que más padecen el contacto con aguas servidas, que destruyen arrecifes y contaminan playas, apunta Donna-May Sakura-Lemessy, subdirectora del Instituto de Asuntos Marinos, con sede en Trinidad y Tobago.

En algunos países caribeños, el turismo emplea a ocho de cada 10 personas, enfatizó.

Daniels señaló que las industrias pesqueras también se ven afectadas cuando la contaminación liquida áreas de reproducción de peces y de suministro de alimentos, y que la interacción de aguas servidas con ecosistemas bajo presión vuelve más difícil la adaptación al cambio climático.

En 2011, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) empezó a financiar un proyecto cuatrienal –el Fondo Regional del Caribe para la Gestión de las Aguas Residuales—, que busca brindar financiamiento sostenible a ese sector, apoyar la reforma política y legislativa, y fomentar el diálogo regional y el intercambio de conocimiento entre los actores del Caribe.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) son las agencias que implementan el proyecto.

El Grupo de Coordinación del Proyecto, con sede en Jamaica, administra el Fondo Regional, apoyado por los Organismos Piloto de Ejecución en ese país, Belice, Guyana y Trinidad y Tobago.

Denise Forrest, coordinadora del proyecto del Fondo Regional por el GEF, dijo que alrededor de 80 por ciento de las aguas residuales domésticas que ingresan al mar Caribe se tratan solo parcialmente o están sin tratar.

Vía: Desmond Brown | IPS Noticias

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