Desarrollan un nuevo concepto de bio-eco cuero

El cuero es el material más elegido para confeccionar zapatos, cinturones o carteras por ser flexible, duradero y elegante. Sin embargo, el desarrollo de la industria peletera suele significar contaminación y maltrato animal: las vacas, por ejemplo, viven en espacios reducidos y sin luz solar.

Como alternativa, existe el mal llamado ‘eco-cuero’, un sustituto sintético más económico que pretende ser sustentable por no estar hecho con animales. Sin embargo, esta cuerina termina resultando muy perjudicial para el planeta porque utiliza derivados del petróleo, generando un tipo de plástico que tarda cientos de años en degradarse.

Buscando producir un material de propiedades similares al cuero, pero sin afectar a los animales ni contaminar al ambiente, Richard Wool, profesor de ingeniería química y biomolecular en la Universidad de Delaware, en Estados Unidos, está trabajando en una alternativa verdaderamente ecológica a base de productos naturales.

Wool es reconocido en el mundo por desarrollar sustancias químicas más seguras a partir de recursos renovables. Convencido de que se deben encontrar sustitutos de baja toxicidad para reemplazar a los derivados del petróleo, a lo largo de su carrera profesional desarrolló materiales de alto rendimiento, utilizando materias primas de base biológica.

Sus procesos no requieren de tanta agua y energía, a la vez que generan menos residuos en comparación con los métodos convencionales: así creó adhesivos, espumas y resinas con bajo impacto ambiental.

Una de sus últimas creaciones es el bio-eco cuero, obtenido a partir de fibras y aceites naturales. Él y su equipo de investigación están desarrollando este material desde hace al menos cuatro años para reducir el impacto de la industria textil. El producto se obtiene mezclando cualquier fibra de lino o algodón con palma, maíz, soja y otros aceites vegetales. Esta mezcla se lamina en capas, dando como resultado un material de aspecto similar al cuero animal.

Marcas deportivas como Pumas, Adidas y Nike ya se mostraron interesadas en incorporar a sus productos este bio-eco cuero. Incluso Puma, armó un par de zapatillas de prueba con este material.

Por el momento, Wool y su equipo están realizando mejoras a la mezcla para obtener un componente menos rígido y más fuerte para las costuras, pero creen que en poco tiempo el nuevo cuero se convertirá en una opción mucho más útil y eficiente que la cuerina convencional, dando lugar a productos durables, impermeables y transpirables -es decir, que no hacen sudar tanto el pie-.

No es la primera vez que los elementos de la naturaleza se proponen como una alternativa al plástico tradicional. Iniciativas como Zeoform o Ecovative buscan reemplazar a este material a través de mezclas que involucran a la celulosa y a los hongos, respectivamente. Al igual que el bio-eco cuero, estas propuestas demuestran cada vez con más fuerza que los materiales contaminantes no sólo son posibles de reemplazar, sino que además se pueden sustituir por opciones más económicas y fáciles de producir, sin tener que resignar estética ni comodidad.

Vía | ADN Discovery

Anuncios