Una nueva palabra mediática de moda: el Vórtice Polar

Con la subida de temperaturas en gran parte Canadá y los EE.UU, y después de una ola de frío gélida, algunos medios de comunicación sacaban el titular “Se ha marchado el Vórtice Polar”, haciéndole responsable directo de la intensa ola de frío acontecida a primeros de enero de 2014.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration NOAA) nos explica qué es el vórtice polar y qué no es.

El ‘Vórtice polar ‘ es la nueva palabra de moda de 2014 para los millones de estadounidenses, (y personas del mundo que han seguido de cerca las gélidas noticias de este país) que  han aprendido acerca de su papel en la producción de las bajas temperaturas récord en todo el país.

Los meteorólogos han sabido por años que el patrón del vórtice polar determina la cantidad de escapes de aire frío del Ártico y se abre camino a los EE.UU. durante el invierno. Ahora los científicos del clima quieren saber si un Ártico más cálido está influyendo en su comportamiento.

El vórtice polar es un sistema de baja presión de gran altitud que se cierne sobre el Ártico en invierno. Cuando el vórtice polar es fuerte,  actúa como un plato de giro en equilibrio sobre la parte superior del Polo Norte.

La imagen de la derecha muestra una fuerte fase del vórtice polar, a mediados de noviembre de 2013. El color púrpura oscuro representa el aire más frío  contenido en una formación con forma ovalada en el interior del cuenco invisible. La línea de color morado claro que forma el límite más externo del aire frío del Ártico es la corriente en chorro en su patrón normal de oeste a este.

Los mapas muestran la altura del geopotencial de 500 milibares (la altitud donde la presión atmosférica es de 500 milibares) el 5 de enero del 2014 (izquierda), y a mediados de noviembre de 2013 (derecha). El aire frío del vórtice polar es de color púrpura. Mapas de la NOAA Climate.gov, basados en datos de reanálisis NCEP de la División de Ciencias Físicas ESRL NOAA.

Los mapas muestran la altura del geopotencial de 500 milibares (la altitud donde la presión atmosférica es de 500 milibares) el 5 de enero del 2014 (izquierda), y a mediados de noviembre de 2013 (derecha). El aire frío del vórtice polar es de color púrpura. Mapas de la NOAA Climate.gov, basados en datos de reanálisis NCEP de la División de Ciencias Físicas ESRL NOAA.

A principios de enero de 2014, un evento de calentamiento estratosférico repentino debilitó y rompió el vórtice polar, permitiendo  que fragmentos de aire frío salieran fuera del cuenco hacia latitudes medias. La imagen de la izquierda se muestra la formación de torbellinos debilitados el 5 de enero de 2014. La alta presión en el Ártico  disminuyó la corriente en chorro, lo que provocó que se formaran pliegues profundos y flujo más hacia el  sur de lo habitual, introduciendo aire frío del Ártico en el centro y este de EE.UU.

En los últimos años, los científicos del tiempo y del clima se han dado cuenta de que la corriente en chorro ha tomado una forma más ondulada en lugar de la ovalada más típica alrededor del Polo Norte, lo que lleva a los brotes  e irrupciones de aire más frío en las latitudes medias y temperaturas más suaves en el Ártico, una denominado patrón ” ártico cálido- continentes fríos”.

Si esto es aleatoriedad normal o está relacionado con los cambios climáticos significativos que ocurren en el Ártico no es del todo claro, sobre todo al considerar los eventos individuales. Pero menos hielo marino y de nieve en el Ártico y las temperaturas del aire del Ártico relativamente más cálidas a finales de otoño sugieren un patrón de corriente en chorro más ondulado y más variabilidad entre el patrón recto y el ondulado del chorro.

La comprensión de las conexiones entre la tendencia del calentamiento del Ártico y un clima más severo en las latitudes medias sigue siendo un área activa de investigación. Pero incluso cuando la temperatura media de la Tierra aumenta, se espera que los patrones naturales de la variabilidad climática sigan funcionando en un mundo más cálido.

Ha habido muchos otros casos de oscilaciones naturales del clima que influyen en nuestro clima de invierno en los últimos años. El invierno inusualmente frío de 2009-2010 demostró que las borrascas de nieve récord aún pueden coexistir con el calentamiento global, al igual que el inicio frío de 2011, lo que dio lugar a otro invierno muy frío para el este de Estados Unidos.

Fuente | http://www.tiempo.com

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