Halcones reducen riesgos en aeropuerto paraguayo

Luego de que hace poco más de un año un avión comercial tuvo un percance peligroso al succionar un par de aves con una de sus turbinas, el aeropuerto de la capital paraguaya logró reducir este tipo de riesgos: varios halcones cazan a las intrusas y alejan a las demás, dijeron el sábado las autoridades y el entrenador de las aves de rapiña.

El administrador Rubén Aguilar relató que la terminal aérea suele recibir visitas de aves migratorias y de otros tipos que residen en los bosques aledaños. En 2012, recordó, un avión de la aerolínea TAM tuvo que volver a tierra luego de despegar porque una de sus turbinas succionó a un par de aves.

“Pero actualmente el aeropuerto es muy seguro porque tenemos el servicio de águilas, halcones naturales y un robot que salen a cazar a los pájaros que molestan a las aeronaves”, afirmó.

Raúl Palacios, veterinario y entrenador, presentó en un programa de televisión, a los halcones Baraka y Gandal. El primero es conocido como “aplomado” por el color de su plumaje y el segundo es un macho de la especie peregrino y fue traído de Tierra del Fuego, en el extremo sur del continente.

Baraka es hembra y es la que está trabajando “a tiempo completo cazando a los intrusos en el aeropuerto. Ella es nuestra estrella; tiene un año y medio de vida”, explicó.

Gandal, por su parte, llegó siendo pichón hace dos meses y todavía no se ha acostumbrado al clima paraguayo con más de 40 grados centígrados en verano, por eso gran parte del día está bajo aire acondicionado. Puede alcanzar una velocidad de hasta 300 kilómetros por hora cuando persigue a su presa, acotó el entrenador.

Palacios comentó que hasta hace un par de semanas estuvo usando un halcón robot, pero las aves rápidamente se adaptaron a su ruido y dejaron de temerle. Así, Baraka es mucho más efectiva.

Utilizan también otras aves rapaces como un águila que en la actualidad se recupera de un pequeño accidente en una de sus patas, agregó.

La Dirección Nacional de Aeronáutica Civil logró además que los mataderos de bovinos ubicados en los pueblos cercanos al aeropuerto no depositen los desechos en sus patios al aire libre para evitar la presencia de buitres.

“Años atrás los aviones de mediano porte y algunos pequeños chocaban con los buitres que, con sus 700 gramos de peso como promedio, producían serios daños. Hoy ya no hay cuervos volando cerca de la estación aérea”, comentó Aguilar.

Para colaborar con los halcones, con autorización de la Secretaría del Medio Ambiente se eliminaron algunos bosquecillos en los puntos extremos de la pista porque en ellos anidaban centenares de pájaros, agregó.

Por Pedro Pervin  | Associated Press

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