Justicia argentina suspende construcción de planta Monsanto

La justicia argentina suspendió la construcción de una planta del gigante estadounidense Monsanto en la provincia de Córdoba (centro), hasta conocer los resultados de un estudio de impacto ambiental, informó el portal del ministerio de Justicia.

La empresa agroquímica construye en Córdoba una planta con una capacidad de producción de 60.000 toneladas anuales de semilla de maíz para siembra, según Monsanto que prevé para la obra una inversión de 227 millones de dólares.

La Cámara Federal de Apelaciones del Trabajo de Córdoba revirtió un fallo de primera instancia e hizo lugar a un amparo presentado por vecinos y ambientalistas contra la planta de acondicionamiento de semillas de maíz, precisó el sitio Infojus, que depende el ministerio de Justicia.

En julio de 2012, Monsanto anunció la construcción de la planta en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas, de 15.000 habitantes y distante 25 km de la ciudad de Córdoba, 700 km al nortoeste de Buenos Aires.

La organización de vecinos y ambientalistas “Malvinas lucha por la Vida”, que se opone a la planta, mantiene hace tres meses un campamento de protesta en terrenos lindantes con la obra, bloqueando el ingreso de materiales de construcción y de parte del personal.

Los habitantes, que afirman que los vertidos de la fábrica serán contaminantes, cuestionan los estudios de impacto ambiental presentados por la empresa para obtener la autorización comunal de la obra.

Monsanto, que prevé la apertura de la planta en 2014, dijo que apelará la sentencia ante el Tribunal Superior y denunció el bloqueo.

Los granos de maíz no están destinadas al consumo pero pueden ser utilizados para la producción de alimentos y biocombustibles, agrega la firma, instalada hace medio siglo en Argentina.

Al anunciar la construcción, la empresa explicó que utiliza el maíz para mantener “la sustentabilidad de los suelos” y para la rotación con el cultivo de soja lo que aumenta el rendimiento de los suelos.

Monsanto es un proveedor mundial de agroquímicos, en particular herbicidas, entre ellos el glifosato -que permite que la soja resista- y el maíz genéticamente modificado, cuya utilización está autorizada y muy desarrollada en Argentina, pese a las críticas y denuncias de ambientalistas.

Argentina es un fuerte exportador mundial de maíz y el primero en aceite y harina de soja, en tanto que es el tercer proveedor del grano de esta leguminosa.

Fuente | http://www.biobiochile.cl

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