Tráfico de animales silvestres en Colombia, un delito que crece

El tráfico de animales silvestres es la tercera mafia más lucrativa en el mundo y Colombia representa un gran proveedor.

Alrededor de mil 700 animales salvajes fueron incautados durante un mes en Bogotá cuando iban a ser exportados a países como España, Francia, Estados Unidos y Canadá.

La Secretaría Distrital de Ambiente de Colombia informó que durante un mes se incautaron cerca de mil 700 animales silvestres, y en la primera quincena del 2014 se confiscaron al menos 160 animales en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, capital colombiana.

Según las cifras ofrecidas, durante el 2013 se confiscaron 400 pericos bronceados, 350 tortugas hicoteas y 120 monos tití grises, convirtiéndose en las tres especies más traficadas.

De acuerdo con uno de los grupos de investigación de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia, las personas no conocen la importancia que tiene la fauna silvestre en el país y, en definitiva, esta es una de las razones por las cuales se facilita este tipo de tráfico.

“La gente tiende mucho a contradecirse. Un gran porcentaje de personas conocen a alguien que ha tenido (incluso ellos mismos) animales silvestres, pero al preguntarles si sacarían un animal silvestre de su hábitat todos contestaron que no. Eso nos llevó a ver que hay una contradicción”, señaló Mario Delgado, estudiante de Medicina Veterinaria de la U.N.

Nicolás Flores, quien contribuyó con el desarrollo del trabajo investigativo, advirtió que la fauna silvestre es esencial porque ayuda a mantener el equilibrio de los ecosistemas. “Es importante saber que estos animales son transportadores de semillas, lo cual contribuye a mantener la diversidad de flora”.

Además, aseguró que la gente desconoce que muchos de estos animales transmiten enfermedades zoonóticas y que pueden propagar algunas enfermedades gastrointestinales o incluso la fiebre amarilla dependiendo de dónde se extraigan.

Los animales provienen, principalmente, de los departamentos de Caquetá (sur), Chocó (noroeste), Arauca (este) y Putumayo (suroeste), y los destinos a los que más se exportan de manera ilegal son España, Francia, Estados Unidos y Canadá.

El tráfico no solo se limita a los animales vivos, sino también a los animales muertos o disecados, y que, de igual modo, se comercia con su carne, piel y huevos.

En Colombia, pese a la estricta legislación y a las medidas adoptadas hasta ahora para garantizar la protección y fomentar el uso sostenible de la fauna silvestre,  el volumen del tráfico sigue siendo de gran magnitud.

Fuente | http://www.telesurtv.net

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