El Cambio climático en México podría desacelerar la reducción de la pobreza

“Las dimensiones sociales del cambio climático en México” es el nombre del estudio social elaborado por especialistas del Banco Mundial. Los oficios condicionados por el clima como la pesca o la agricultura son los más afectados

Un estudio del Banco Mundial ha concluído que los efectos del cambio climático en México podrían desacelerar la reducción de la pobreza. Esto significa que para el año 2030, fecha meta propuesta para la reducción de la pobreza extrema en México, habrá casi 3 millones más de pobres de lo que se calcula. Martin Lenihan, especialista en desarrollo social del Banco Mundial y co-autor del estudio

“Las dimensiones sociales del cambio climático en México”, explicó Lenihan, a través de una entrevista dada a Diario El País, cómo el cambio climático puede frenar la reducción de la pobreza y cómo puede hacerse para mejorar la situación.

Lenihan ha señalado que el hallazgo está basado en cómo una mayor variabilidad de las lluvias y de las temperaturas afecta los ingresos de los municipios. Es decir, si llueve poco y las temperaturas son más altas, los ingresos de estos municipios bajan.

Si solamente consideramos los aumentos de población y la evolución de la prosperidad, concluimos que hay una alta probabilidad de que la pobreza se reduzca significativamente en el futuro. Sin embargo, si tomamos en cuenta los efectos estimados del cambio climático, la reducción de la pobreza será menor de lo que dicen nuestros cálculos.

Un segmento grande de la población que podría quedarse en la pobreza por el cambio climático son los hogares cuyo sustento depende de los recursos naturales, como los campesinos, los agricultores, los pescadores y los guardabosques, porque son actividades que se ven muy afectadas por las lluvias y las temperaturas, señaló el especialista.

También aseveró que además de los esfuerzos globales concertados para mitigar el impacto del cambio climático, hay varias medidas de adaptación que se pueden implementar a nivel local, tales como la adopción de técnicas de conservación de agua, cultivos resistentes a la sequía o la diversificación de actividades, que deberían enfocarse, naturalmente, en hogares que dependen de los recursos naturales para su sustento.

La Secretaría de Agricultura de México ya ha puesto en marcha programas para asegurar cultivos contra eventos climáticos extremos y otros riesgos.

Fuente | http://www.diarioladiscusion.cl

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