Colombia busca liderar en la agricultura “climáticamente inteligente”

Colombia aprendió una dura lección sobre la necesidad de la capacidad de adaptación climática en su sector agrícola en 2010 y 2011, cuando las inundaciones relacionadas con el fenómeno meteorológico La Niña destruyeron miles de hectáreas de cultivos y causaron grandes pérdidas económicas.

Desde entonces, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural del país ha estado trabajando con el Centro Internacional para la Agricultura Tropical con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo para identificar las vulnerabilidades al cambio climático y estrategias de adaptación.

El BID está trabajando con el CIAT de intensificar los esfuerzos de investigación en el centro de Colombia y ampliarlos a través de América Latina y el Caribe como parte de un programa de investigación sobre el cambio climático y la agricultura realizada por el Consorcio de Centros Internacionales de Investigación Agrícola.

En un evento organizado recientemente en Washington DC por la institución multilateral y la Embajada de Colombia, los participantes destacaron los esfuerzos de Colombia en estas áreas y la forma en que podrían servir de modelo para los tipos de intervenciones que podrían mejorar la capacidad de adaptación de los agricultores en toda la región y en todo el mundo.

Un informe reciente del BID destaca los importantes efectos que el cambio climático podría tener la región en el contexto de los impactos ambientales y sociales y la inseguridad alimentaria haciendo que la “triple ganancia” de la agricultura climáticamente inteligente, mitigación del cambio climático y la mejora de la productividad y los ingresos de los agricultores, especialmente relevante para América Latina y el Caribe.

El  informe señaló que en la actualidad el 96 por ciento de los fondos de inversión en el clima van a la mitigación, mientras que sólo el cuatro por ciento se asigna a la adaptación.

Un ejemplo de las soluciones desarrolladas en Colombia  que ahora se han extendido por toda la región es el uso de “sistemas silvopastoriles”, que integran los árboles en el pastoreo de ganado y sirven a la triple finalidad de mitigación del cambio climático, la mejora de la productividad del ganado y la capacidad de adaptación a las temperaturas más altas.

La posibilidad de ampliar este tipo de innovaciones sin duda tendrá un impulso adicional a finales de este año ya que el Banco Mundial encabeza un esfuerzo por crear una alianza mundial para la agricultura climáticamente inteligente y tiene como objetivo acelerar el desarrollo e implementación de soluciones e inversiones en para América Latina y el Caribe.

Fuente | http://www.devex.com

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