Perú: un país megadiverso que invierte en áreas naturales protegidas

Perú es considerado un país megadiverso. Contiene en su territorio casi el 10% de las especies mundiales de flora, 2.000 especies de peces, 1.736 especies de aves, 332 especies de anfibios, 460 especies de mamíferos, y 365 especies de reptiles.

Sin embargo, mantener esta diversidad requiere un alto costo de dinero y de capital humano. Según un informe del Banco Mundial, la inversión óptima para financiar la biodiversidad en áreas protegidas del Perú sería de 41,8 millones de dólares anuales. Durante el 2010, la inversión total del gobierno peruano sólo ascendió a 13,1 millones, menos del 50%, así que queda un gran camino por recorrer.

Invertir en Biodiversidad

Invertir en la conservación de la Biodiversidad en Perú es el primer paso para resguardar sus riquezas naturales para el futuro. Pero antes de invertir, es necesario recaudar los fondos para que esa inversión sea fructífera y preparar a las Jefaturas y los Comités de Gestión, a los gestores, alcaldes, asociados, y todos los actores que participan en la administración de las áreas naturales protegidas.

Fue por eso que en el 2003 se creó el proyecto Gestión Participativa de Áreas Naturales Protegidas (GPAN) financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF en inglés), a través del Banco Mundial, hasta el 2010. Sus objetivos incluían trabajar en al menos 5 áreas protegidas del Perú y mejorar la conservación de la biodiversidad a través de la gestión participativa, además de  contribuir a la sostenibilidad financiera de las áreas protegidas.

Los fondos generados con este proyecto se aseguraron mediante un sistema de financiamiento de contrapartida. Las ONG y otras entidades locales postulan para adjudicarse contratos de administración de determinadas áreas protegidas, bajo el acuerdo de que aportarán al menos el mismo nivel de recursos que los ofrecidos por el Gobierno, liberando en parte al Estado de esta carga financiera.

Resultados

Como resultado de la intervención del proyecto, las áreas protegidas cuentan ahora con mayores capacidades y nuevos mecanismos  y relaciones para cumplir con sus objetivos.

Nuevos actores se han sumado a la compleja tarea de la conservación y se han apalancado 25,4 millones de dólares entre grupos locales e internacionales. Sin embargo, aún falta mucho por hacer.

Las lecciones aprendidas con este proyecto han sido recogidas por el Fondo de Promoción de las Áreas Naturales Protegidas de Perú (Profonanpe), que se encarga de la promoción del manejo científico y técnico de la diversidad biológica de las áreas protegidas del país.

Actualmente, el PROFONAMPE, con el apoyo financiero del GEF, a través del Banco Mundial y de KfW de Alemania viene ejecutando la implementación del Proyecto “Programa Nacional de Áreas Protegidas – PRONANP.

Este proyecto “busca llevar la conservación más allá de las áreas protegidas, estableciendo corredores de conservación con ocho Gobiernos Regionales del Perú (Arequipa, Moquegua, Tacna, San Martín, Tumbes, Piura y Lambayeque)”, comentó Christian Peter, líder del proyecto por el Banco Mundial.

Vía | Banco Mundial

Anuncios