Jaguares en el Chaco argentino en peligro de extinción

El majestuoso jaguar (panthera onca), el más grande de los felinos de América se encuentra desde el norte hasta los estados del sur en los EE.UU, Centroamérica y por el sur hasta el norte de Argentina.

En los últimos años su alcance se ha reducido por la pérdida de hábitats y el aumento de las perturbaciones humanas.

En general, los jaguares son clasificados como “Casi Amenazados” por la UICN, pero el nivel de riesgo que enfrentan los jaguares varía según la región. Las poblaciones de Argentina han sido identificadas como unas de los más amenazadas actualmente.

El Chaco es considerado el hogar de la mayor población en Argentina, pero la inaccesibilidad de la región ha significado que hasta hace muy poco se sabia acerca de la situación exacta de la población en esta región.

Para hacer frente a esta falta de conocimiento, un equipo de biólogos ha llevado a cabo un importante estudio del jaguar en la región del chaco argentino, publicado recientemente en la revista de la Fauna y Flora Internacional, Oryx.

Los resultados del estudio apuntan a una conclusión sorprendente: la población de jaguares en el Chaco argentino está en crisis y en peligro de inminente extinción.

Los jaguares habitan en tres regiones de la Argentina, y la población del Chaco es importante para mantener la conectividad, no sólo en Argentina , sino también entre las poblaciones de Bolivia y Paraguay.

La conversión del hábitat del jaguar se ve afectada principalmente por la cría de ganado y la expansión de monocultivos, señalados como los principales impulsores de esta disminución de la población de jaguares.

El número de jaguares cazados reportados en las entrevistas se puede utilizar como un indicador de la disminución del jaguar, y el estudio encontró que este se ha reducido diez veces en la última década.

En lugar de indicar un cambio en la práctica de la caza o de la percepción de los jaguares como una amenaza para el ganado y la gente, esto refleja la velocidad a la que la gente local ahora entran en contacto con los jaguares. Aunque el tamaño de todo el rango no ha disminuido, la dramática caída debe impulsar acciones de conservación.

“La creación de nuevas áreas protegidas, así como la correcta aplicación de las ya existentes, tales como corredores de conservación en que se controla la caza furtiva, son acciones urgentes que deben llevarse a cabo por el gobierno local”, concluye el estudio.

Fuente | news.mongabay.com

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