Conservacionistas controlan impacto ambiental del pez león en el mar Caribe

Un proyecto para minimizar el impacto ambiental causado por el pez león a los ecosistemas costeros en el mar Caribe, se desarrolla en  Cuba, como parte de una estrategia para controlar esa especie.

Antonio Vega, especialista del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales, precisó a la Agencia de Información Nacional de Cuba, que esta variedad marina se caracteriza por un elevado índice de reproducción y crecimiento, alimentación voraz y ausencia de depredadores para regular las poblaciones.

Explicó que el pez león tiene un impacto negativo sobre la pesca, pues su dieta fundamental se basa en pequeños crustáceos como camarones, langostas y pulpos.

La especie perjudica además la reproducción de los géneros endémicos de las costas, porque se alimenta de larvas, huevecillos y ejemplares pequeños, añadió el especialista.

Este pez, precisó, afecta el equilibrio de los ecosistemas, pues se nutre también de plancton, un componente fundamental para la supervivencia de corales, anémonas, medusas y otros invertebrados.

En la actualidad, subrayó, en la provincia se desarrollan varias acciones para controlar la diseminación de la especie, entre ellas el monitoreo constante de los hábitos reproductivos de las colonias.

A estas acciones, agregó, se suma el análisis periódico del estómago de peces capturados, a fin de profundizar en los componentes de su alimentación.

El pez león es una especie venenosa nativa del Océano Índico, introducida en el Caribe durante el siglo XX, y puede depositar unos 30 mil huevos en cuatro días, reseña el diario digital América Economía.

Su gran capacidad reproductiva, de unos 30.000 huevos cada cuatro días, y su agresividad alimenticia, unida a la ausencia de depredadores de un animal venenoso y nuevo en ese ambiente, facilitó que esta especie, que arrasa con todo, se fuese convirtiendo en el rey del Caribe.

“Es un pez muy agresivo en cuanto a sus actos alimenticios. Come todas las larvas, huevos o pececitos pequeños, de todas las especies…”, explica a Efe el ecologista Fernando Secaira. “Es un grave problema, porque todo un ecosistema se balancea cuando se introduce un nuevo ser tan agresivo como este pez”, agrega.

Este miembro de The Nature Conservancy, una organización no gubernamental con la misión de conservar las tierras y aguas, y con presencia en más de 30 países, cuenta que “hay zonas en el Caribe, especialmente en las Bahamas, donde el pez león ha eliminado casi el 80% de la biomasa de los peces que había allí”.

La proliferación del pez león en el mar Caribe en los últimos diez años es una amenaza real y creciente para la ecología de las zonas marinas tropicales y subtropicales de la región.

Ahora que toda la región ha sido invadida, se espera que las densidades de peces león en lugares recién invadidos aumentan rápidamente, ya que se observó en los sitios (por ejemplo las Bahamas) que fueron invadidos primero. Hasta ahora, no se ha observado ninguna disminución de las densidades de peces león, y las densidades parecen mantenerse altas en un período suficiente para crear graves daños a los arrecifes y especies de peces.

El Pez león puede causar daño, de una manera directa o indirecta, a los arrecifes de coral, pastos marinos y manglares, debido a su índice elevado de reproducción y crecimiento, su capacidad de alimentación voraz y la falta de depredadores. El pez león tiene una alta eficiencia de la depredación de peces y crustáceos juveniles y adultos, incluyendo varias especies de importancia ecológica, recreativa y comercial.

Como depredadores agresivos y emboscados con pocos depredadores de su propia en su área de introducción, peces león pueden reducir de una manera rápida y alarmante las poblaciones de peces nativos de arrecife (y algunos invertebrados) hasta el punto en que piscívoros nativos no pueden competir por estas mismas presas. Eso puede causar una reducción en el crecimiento y la supervivencia de los depredadores nativos. Análisis de contenidos estomacales de peces león revelan una gran diversidad de especies de presa y clases de tamaño.

El impacto se produce primero al nivel ecológico, que afecta a las poblaciones de peces y crustáceos y perturba el equilibrio del ecosistema, luego viene un impacto económico derivado de los efectos sobre la pesca y de la fuente de proteínas para las comunidades costeras, así como el turismo por la degradación de sus atractivos sitios naturales.

No sólo reduce la abundancia y la diversidad de peces de arrecife que son la base del turismo de buceo, pero el tiene también espinas venenosas que representan un riesgo para los turistas que practican este buceo.

Por lo tanto la calidad de vida de las comunidades costeras se ve seriamente amenazada por la presencia de esta especie invasora que tiene, y seguirá teniendo, obviamente un impacto económico sobre actividades comerciales de gran importancia, como el turismo y la pesca.

Fuente | agencias

Anuncios